El diseño de interiores moderno ha evolucionado para priorizar la sostenibilidad, integrando materiales ecológicos y técnicas responsables que respetan el medio ambiente. La conciencia sobre el impacto ambiental de nuestras elecciones ha impulsado el uso de recursos renovables, reciclados y de baja huella de carbono. Este enfoque no solo beneficia al planeta, sino que también agrega valor estético y funcional a los espacios interiores, ofreciendo ambientes saludables y contemporáneos.